Este año se ha celebrado por undécima vez un examen de Cambridge en la Steinmühle. Es un buen momento para echar la vista atrás. La profesora Nicole Hohm nos cuenta:
En 2010 me llegó una invitación para el «Cambridge-Day»; al principio pensé que era una invitación para un curso de formación como cualquier otro. Como los temas de los talleres y las charlas parecían interesantes, me apunté sin pensarlo dos veces, sin saber muy bien de qué se trataba en realidad, aunque fuera un sábado y en Fráncfort, y hubiera que pagar una pequeña cuota por las charlas y el catering. Los ponentes fueron, sin excepción, muy buenos, y me sorprendió gratamente lo bien organizado que estaba todo y el ambiente en general, algo que no siempre ocurre en los cursos de formación del Ministerio de Cultura.
A lo largo del evento me di cuenta de qué iba todo esto: querían llevar los exámenes de Cambridge a los colegios. Uno podría preguntarse: ¿por qué aspirar a un certificado externo, por el que además hay que pagar, si ya hay clases de inglés en los colegios? Los exámenes de Cambridge se hacen tal y como son en cualquier país del mundo, ya sea en Japón, Singapur, Ghana, Egipto o incluso Alemania, lo que los hace comparables. Te certifican un nivel de idioma que se puede valorar en todo el mundo.
De vuelta en Steinmühle, el lunes mismo fui a ver a la dirección del colegio, les presenté la idea y les pregunté si no se podría probar en el área de WU. La dirección me dio luz verde: ¿por qué no?
En 2011 impartí mi primer curso de Cambridge con 11 alumnas y alumnos para preparar el examen FCE (First Certificate of English), que hoy en día se conoce sobre todo como First B2 (el B2 es el nivel medio-alto). Todos estábamos nerviosos: los alumnos, claro, porque venían examinadores de fuera para evaluarlos; y yo también, porque esperaba haberlos preparado bien: 10 aprobaron el examen y uno se quedó a un punto de aprobarlo…
Al año siguiente ya participaron 16 alumnas y alumnos, y dos de ellos obtuvieron unos resultados tan buenos que se les reconoció el nivel superior: el C1. Esta vez nadie suspendió. En 2014, debido al elevado número de alumnos (28), se impartieron dos cursos: uno lo impartió Jeannine Walter y el otro, como siempre, yo; en 2015 participaron 21 alumnos y alumnas, y en 2016 se presentaron 17.
Trabajábamos con guantes de goma, mascarillas y desinfectante
En 2017 nos saltamos un año porque pasamos del examen FCE al de inglés de negocios; ahora teníamos un plan de dos años: en la nueva asignatura de inglés de negocios de la WU, que se impartía en 10.º, ya preparaba un poco a los alumnos y alumnas en los aspectos empresariales. En 11.º curso, se preparó a los alumnos para el examen BEC (Business English Certificate). En 2018, 18 alumnos se presentaron al examen; por desgracia, dos no lo superaron, pero, a cambio, otros dos alcanzaron el nivel superior. A pesar del coronavirus, seguimos adelante con valentía, con mascarillas, guantes de goma y mucho desinfectante: en 2019 participaron 28 alumnos y alumnas, y en 2020, 14. En 2021 se inscribieron 34 alumnos, lo que sin duda era demasiado para un solo curso. Matthäus Otte se ofreció enseguida a hacerse cargo de un curso. En 2021, nada menos que cuatro personas alcanzaron el nivel C1.
Pero el curso de este año se ha llevado la palma: de los 29 alumnos y alumnas, 7 han sacado tan buenas notas que les han certificado el nivel C1. Enhorabuena a los alumnos y alumnas, que han conseguido unos resultados tan excelentes a pesar de las largas clases online en los cursos 9.º y 10.º. ¡Enhorabuena!
Los candidatos a Cambridge de este año fueron: Alina Adamski, Paula Auschill, Max Badouin, Svea Bredendiek, Felix Busch, Anton Graf, Lena Herzog, Ellen Hilt, Emilia Hoffmans, Lennart Holly, Neele Jansen, Lotte Jungfer, Tino Kraft, Sarah Kremer-Golder, David Krüger, Nina Marko, Chiara Massa-Enders, Emilia Quaissa, Ana Catalina Pohl, Finn-Jonas Posingies, Tamira Preck, Luisa Reinhardt, Fabian Seidel, Adama Sow, Anna Steinfeldt, Ariane Stry, Bijan Teymoortash, Anna Tille y Joshua Wieder.
