El 18 de junio de 2015, 28 alumnos y alumnas de cuatro colegios de Marburgo (de 5.º y 6.º curso) se reunieron en la Steinmühle para disputar el Campeonato Escolar de Ajedrez de Marburgo.
Tras tres horas de partida, duelos emocionantes, muchas jugadas bonitas y situaciones de jaque mate muy logradas, llegó el momento y el equipo de Martin–Lutero–El colegio se ganó el título de campeón escolar de ajedrez de Marburgo de 2015.
Pero hasta llegar ahí hubo que recorrer un largo camino. «El ajedrez es el juego más rápido del mundo, porque cada segundo tienes que ordenar miles de pensamientos». Así reza una cita de Albert Einstein que los jugadores y jugadoras pusieron en práctica con mucho entusiasmo y se pusieron manos a la obra, para demostrar su destreza y medirse con los demás.
El resultado, tras un torneo que se desarrolló de forma muy limpia desde el principio hasta el último segundo, no podría haber sido más reñido. La última ronda fue la que finalmente decidió el resultado, qué equipos se llevarían a casa las codiciadas copas, ya que hasta ese momento todo estaba aún por decidir. Los jóvenes ajedrecistas lo habían hecho genial hasta el final, así que podemos felicitar a todos los equipos por su exitosa participación:
1.º puesto: Colegio Martín Lutero I (Alexandru Despa, Bosko van Andel, Philipp Grein, Alina Löffler)
2.º puesto: Campamento escolar Steinmühle II (Finn Krausch, Jan Audretsch, Tilmann Molzberger, Yasin Yilmaz, Fabian Diedrich)
3.º puesto: Campamento escolar Steinmühle I (Spartak Gevorkyan, Urs Seifart, Luka Hartmann, Richard Henkel, Paul Anton Schmölz)
4.º puesto: Escuela Integral de Richtsberg (Tim Josephs, Sascha Grefenstein, Taha Baroudi, Hamse Baroudi)
5.º puesto: Escuela Carl-Strehl / Escuela Integral de Richtsberg (Kolja Schorat, Nico Waldmann, Daryll Wirth, Keanu Sander, Mika Struck)
6.º puesto: Colegio Martín Lutero II (Daria Dersch, Lili Kern, Maximilian Kruntz, Leon Zeiss)
En este punto, hay que destacar especialmente a los alumnos de la escuela integral de Richtsberg y de la escuela Carl-Strehl, que formaron un equipo conjunto para que el mayor número posible de personas pudiera jugar.
Mientras tanto,el torneo, se pudieron volver a analizar las partidas jugadas en una sala contigua. El Steinmühle se había encargado de que hubiera bebidas y aperitivos de sobra, y quien tuviera ganas de moverse un poco durante la pausa del juego, podía ir a dar unas vueltas por el campo de deportes de al lado.
Así fue como terminó, al fin y al cabo, un día lleno de éxitos, en el que se habló mucho de las partidas que habíamos jugado y de las que habíamos visto, se celebraron los triunfos y se analizaron los errores de las derrotas, con el objetivo de hacerlo aún mejor el año que viene.
Todos los participantes elogiaron y reconocieron la organización y el desarrollo del torneo, sobre todo la prudente gestión del mismo por parte de Daniel Allig, nuestro experto en ajedrez y responsable del club.









