El año pasado todo empezó con una pequeña idea: poner en práctica el amor al prójimo. La profesora Francine Olschewski ha vuelto a conseguir este año que los alumnos y alumnas del internado Steinmühle se animen a participar en dos proyectos de voluntariado. Al igual que el año pasado, durante la época prenavideña los alumnos volvieron a hacer sus propias tarjetas, que se repartieron entre personas mayores que viven solas en Marburgo. Este año se ha sumado además una colaboración con el banco de alimentos de Marburgo.
Una nueva tradición prenavideña: alegrar a las personas mayores
Se hicieron más de 100 tarjetas de Navidad diseñadas por los propios alumnos para la asociación Arbeit und Bildung e.V. de Marburgo, que se repartieron entre personas mayores solitarias de Marburgo como un nuevo saludo navideño desde Steinmühle. En algunas entregas, los propios alumnos y alumnas del internado Steinmühle estuvieron presentes. Fueron de puerta en puerta y sorprendieron a algunas personas mayores con una breve visita personal.
Algunos de los vecinos mayores incluso se acordaban de la iniciativa del año pasado: «¡Oh, qué bien que hayáis vuelto!», dijo encantada una señora de 93 años, «Les había contado a todos los amigos que me quedan lo genial que fue vuestra iniciativa del año pasado. Me alegra aún más que este año volváis a acordaros de mí. ¡Me emociona mucho!».

El amor al prójimo despierta emociones y da una sensación de pertenencia, tanto a los alumnos como a las personas mayores
Los alumnos y alumnas también se han emocionado mucho este año con la iniciativa. «Para nosotros es algo tan sencillo: solo nos acercamos a la gente y les deseamos una feliz Navidad. ¡Y este pequeño gesto tiene un gran impacto, me emociona muchísimo!», cuenta Verena, una alumna, visiblemente conmovida.
«Este año es la primera vez que participo», cuenta el alumno Niclas, «fue increíble ver cuántas emociones transmitían las personas mayores. ¡Sin duda quiero volver a participar en una iniciativa así, es tan bonito ver que con una visita tan sencilla podemos dar tanta alegría!». Y el alumno Félix volvió a cautivar este año tanto a jóvenes como a mayores con sus maravillosas actuaciones musicales en las puertas de las casas de las personas a las que visitamos.
Cuando una idea se convierte en un proyecto: los alumnos y alumnas del internado quieren dedicarse al voluntariado a largo plazo
La emoción auténtica y cariñosa se notaba claramente en ambos bandos: tanto los alumnos como las personas mayores que viven solas y se llevaron una sorpresa se mostraron muy agradecidas por cada uno de los encuentros. Angela Schönemann, colaboradora de Arbeit und Bildung e.V., también se mostró de nuevo muy conmovida: «Me alegra mucho ver que los jóvenes se implican tanto con las personas mayores y que podamos acercar un poco más a las generaciones. Estoy increíblemente agradecida por el compromiso de estos jóvenes, ¡eso significa muchísimo, sobre todo para las personas mayores que viven solas!»

Y como el Ayuntamiento de Marburgo va a seguir financiando el proyecto «Participar con dignidad» también en 2022, la colaboración con los alumnos y alumnas de Steinmühle seguirá adelante el año que viene. «La verdad es que nos gustaría ampliar aún más nuestro compromiso», cuenta la pedagoga Francine Olschewski, «pero la pandemia no deja de interponerse en nuestro camino. No obstante, en 2022 también encontraremos formas creativas de seguir adelante con estas actividades de voluntariado».
El amor al prójimo no conoce fronteras: nueva colaboración con el banco de alimentos de Marburgo
Y así, esa creatividad ya se puso de manifiesto en el desarrollo de las iniciativas de voluntariado poco antes de Navidad en el internado Steinmühle: los alumnos y los profesores hornearon galletas de todo tipo, rollitos de canela y pasteles, que se vendieron en el patio del colegio por otra buena causa.

«Este año hemos iniciado otra colaboración con la organización Tafel de Marburgo. Queríamos recaudar fondos vendiendo nuestros dulces caseros para preparar con ese dinero lotes navideños con comida para familias necesitadas», cuenta la organizadora Francine Olschewski. «¡Y hemos conseguido una cantidad increíble de casi 650 euros!»
Deliciosas sorpresas para 12 familias necesitadas
Así, en colaboración con el banco de alimentos de Marburgo, se pudieron preparar un total de 12 paquetes bien surtidos para familias necesitadas, con albóndigas, gulasch, col lombarda y otros alimentos básicos, además de sorpresas navideñas, que el banco de alimentos de Marburgo repartió personalmente a las familias justo antes de Navidad. «Nunca hubiéramos imaginado que con una iniciativa así pudiéramos hacer tanto bien a tantas familias», cuenta feliz la pedagoga Francine Olschewski.

La señora Vaupel, presidenta de la organización benéfica «Tafel Marburg», también se mostró encantada con la iniciativa del internado Steinmühle: «Es una iniciativa maravillosa y una sorpresa prenavideña para estas familias necesitadas. ¡Me encanta el compromiso de los alumnos y alumnas!».
Con mucha ilusión, nos dirigimos hacia el 2022
Y así va llegando a su fin el año natural. «¡Ya tengo ganas de que llegue el año que viene!», dice la estudiante Viviana, «¡Pase lo que pase con el coronavirus, volveremos a hacer voluntariado!».
Y con este sentimiento de amor al prójimo y de atención hacia todos nosotros, el internado Steinmühle se despide del año que termina. Que todos entréis en el nuevo año sanos y salvos; estamos deseando volver a ver pronto a todos los alumnos y alumnas de Steinmühle y esperamos con ilusión las próximas actividades.










