La prensa en alemán celebra el libro como «la obra más divertida sobre la provincia alemana…», elogia su estilo con esas «cascadas de frases ágiles» y lo describe como un «mago y trotamundos»: Motivo más que suficiente para que Steinmühle invitara al joven escritor Sven Pfizenmaier a una lectura en el Forum. Conclusión: el libro «Draußen feiern die Leute» también tuvo muy buena acogida en el Forum.
Para empezar, el director Bernd Holly (en la foto con el autor) se deshizo en elogios hacia la novela, que, según dijo, se había devorado con entusiasmo. Al terminar el acto, los asistentes hacen cola para conseguir un autógrafo. Entre tanto, el público ve a un joven que ofrece un adelanto de su exitosa obra y que da la impresión de ser una persona discreta.
Su novela es diferente. Con una lupa de enorme distancia focal, Sven Pfizenmaier se centra en la vida del pueblo en la provincia de Baja Sajonia, no en el sentido de que no sea una gran ciudad, sino como algo que también te hace sentir solo. El autor describe a tres personajes con una precisión desbordante, con una imaginación que parece desbordarse, pero que te hace ver lo que significa ser diferente. El libro gira en torno a estos personajes con los que te identificas, al barón de la droga Rasputín, de la ciudad más cercana, Hannover, a los inmigrantes de Kazajistán y a la creciente cantidad de gente que desaparece del pueblo mientras los demás están de fiesta. La fiesta de la cebolla, por ejemplo.
La novela, como se puede apreciar, tiene sin duda rasgos autobiográficos. Los problemas sociales cotidianos se plasman en anécdotas y se sitúan en un contexto general. La crudeza de las descripciones, sin por ello ridiculizar a los personajes, debe de ser uno de los secretos del éxito de Pfizenmaier.

























































