La historia de cerca: la agitada evolución de Stadtallendorf y los destinos de sus habitantes
De vez en cuando pasa que los padres o familiares de nuestros alumnos pueden aportar cosas muy valiosas a las clases de Steinmühlen, ya sea por su trabajo o por lo que saben. La visita de Herbert Köller, el abuelo de Alexandra Köller (6b), fue un ejemplo de ello. Junto con Hans-Jürgen Wolff, les contó a los alumnos y alumnas de los cursos 8.º, 10.º y 13.º del Steinmühlen cómo funciona el Centro de Documentación e Información (DIZ) de Stadtallendorf, fundado en 1994, que es el primer y más antiguo memorial de Alemania dedicado al trabajo forzoso.
El DIZ (www.diz-stadtallendorf.de) ha recibido, del legado de Hilmar Eisenhut, fotos y grabaciones de la última etapa de la Segunda Guerra Mundial. Ese Hilmar Eisenhut era un estudiante de 15 años en Eschwege cuando sus amigos, un curso por encima de él, murieron cerca de Kassel mientras prestaban servicio como ayudantes de la artillería antiaérea al chocar contra un avión que se estrellaba. Poco después, Hilmar también se convirtió en ayudante de la artillería antiaérea y, como tal, fue destinado a Stadtallendorf.
De un pueblo pobre a la ciudad industrial número uno
En la primera parte de la clase doble, Hans-Jürgen Wolff usó una presentación de PowerPoint para explicar por qué Stadtallendorf es hoy una próspera ciudad industrial. Trazó la evolución de este lugar, desde un pueblo católico pobre, pasando por el almacén de municiones y el refugio para desplazados y trabajadores inmigrantes, hasta convertirse en la ciudad industrial número uno del distrito de Marburg-Biedenkopf. También se preguntó por qué Stadtallendorf no fue bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. Aquí entraron en escena Hilmar Eisenhut, de 16 años, sus relatos y sus fotografías.
Las experiencias de guerra de un chico de 16 años
En la segunda parte, la narración se volvió más personal y se contó desde el punto de vista del chico. Herbert Köller leyó con mucha vida, interpretando distintos papeles, y revivió con emoción los apuntes de Hilmar, a veces con el tono enérgico del suboficial, otras con la voz llena de lágrimas. De vez en cuando, Hans-Jürgen Wolff interrumpía la lectura una y otra vez y ofrecía información, desde datos objetivos y sobrios hasta detalles técnicos, para que pudieras contextualizar lo que estabas escuchando.
Así que el título «La historia de cerca» hay que entenderlo en un doble sentido. Por un lado, se trataba de la cercanía regional, es decir, de la historia de una ciudad de nuestra comarca. Por otro lado, los relatos resultaban conmovedores, ya que el destino del ayudante de la artillería antiaérea y sus amigos, de la misma edad que los oyentes, les llegaba al corazón —ni siquiera diez días antes de que se iniciara de nuevo una guerra de agresión en Europa.
En nuestra foto aparecen los ponentes Herbert Köller (a la izquierda) y Hans-Jürgen Wolff.












