Decoración especial de las paredes a cargo de la pintora Ulrike Krappen
De lo austero a lo lleno de vida: desde febrero, una alegre pintura adorna la pared, antes blanca, de la escuela primaria en una franja de unos cinco metros de ancho. La autora es Ulrike Krappen, la pintora de Marburgo, que con la ayuda del color y las pinceladas ha conseguido crear un ambiente completamente diferente. A sugerencia del director general Dirk Konnertz, que propuso dar un toque de color también al interior de la Steinmühle, y tras hablarlo con las profesoras de primaria Janine Küster y Lorraine Herrmann, la obra se completó en tres o cuatro días mientras se desarrollaba el proceso de trabajo. Ulrike Krappen usa pinturas acrílicas, a veces tintes y tizas al óleo para sus cuadros. Al final, la imagen mostraba muchas caras a la misma altura: nadadores, buceadores, un esquimal… Personajes internacionales con los que cada alumno y alumna puede identificarse. «Fue un trabajo muy agradable», recuerda Ulrike Krappen, «un ambiente estupendo en el que me dejaron total libertad, con música y bocadillos». La artista, que cada año pasa unos seis meses en el sur de Francia, renunció a sus honorarios en beneficio de una buena causa. Ofrece la mayoría de sus cuadros a través de su página web.
















