Activas entre todas las edades: unas alumnas de 10.º curso dirigen un club de upcycling en una clase de 4.º de primaria
Un buen ejemplo de actividades intergeneracionales en el campus de Steinmühlen es el club de upcycling que han creado tres alumnas de 10.º curso para los niños de 4.º de primaria. Lisa Maria Schreier, Emilia Berger y Ziya Qu dirigen el club como parte de sus clases de proyectos. «Nuestro objetivo es seguir fomentando la conciencia medioambiental de los niños de forma lúdica y artística desde una edad temprana. En este club les enseñamos a las niñas y a los niños que no todos los residuos son iguales. Queremos animar a los niños a crear cosas nuevas y útiles a partir de objetos viejos o a dar un toque especial a su día a día», explica Lisa Maria Schreier.
«Una nueva vida» para los materiales y los objetos
El plan sale a la perfección. Con tarros de conserva viejos, los alumnos y alumnas de primaria crean bonitos recipientes para guardar especias y otras cosas. Con ropa usada que ya les queda pequeña se pueden hacer estuches, y estos son solo algunos ejemplos de cómo los objetos cobran prácticamente una «nueva vida» y los materiales suelen adquirir una nueva función.
El grupo de trabajo empezó en el segundo trimestre del primer semestre escolar. Es voluntario y cuenta con participantes habituales. Las alumnas de 10.º curso y los niños de primaria se reúnen todos los jueves de 14:45 a 15:25 en un aula de la escuela primaria. Todavía es posible incorporarse más adelante, pero solo tras hablarlo con las organizadoras.
Elección del mejor proyecto
Detrás de las alumnas de 10.º curso están los profesores responsables, el Dr. Rainer Nietzke y Heike Rabben-Martin. Como no pudieron encargarse de la supervisión en la escuela primaria, esta tarea la lleva a cabo la subdirectora de la Escuela Primaria Bilingüe Steinmühle, Lorraine Herrmann. Ella ha comentado: «En realidad, aquí no me hacen falta. Las alumnas de décimo curso trabajan con los niños como auténticas profesionales».
Para que el trabajo resulte aún más divertido y motivador, al final de cada sesión del club se vota para elegir el proyecto que mejor ha salido. Si eligen tu propia caja de lápices o el sistema de fichas que has creado, la alegría es, por supuesto, enorme.
















