¡Una experiencia fantástica en equipo: Steinmühle, con 37 corredoras y corredores, en el «Nachmarathon» de Marburgo!

, ,

Tras dos años de parón por la pandemia, el maratón nocturno de Marburgo volvió por fin a celebrarse el 1 de julio. El Steinmühle participó con nueve equipos de relevos, lo que le permitió salir a la carrera con más corredoras y corredores que cualquier otro colegio, club o empresa.

Las nueve relevos completaron los 42,195 km más rápido o más lento, según sus aspiraciones, su nivel de entrenamiento y sus condiciones físicas. Los tiempos de cada corredor y corredora variaron bastante en algunos casos, ya que a los organizadores, Patric Hahn y Björn Gemmer, no les importaba formar relevos lo más homogéneos posible, sino vivir y disfrutar del espíritu de equipo.

El relevo más rápido, con un tiempo de 3 h 18 min, lo formó el grupo de matemáticas de 12.º curso: Los alumnos Nico Bolz, Paul Martin y Jan Audretsch, junto con su profe Björn Gemmer, quedaron en el puesto 15 de 119. En las fotos se pueden ver el resto de relevos y sus resultados.

Nico Bolz, Alina Klähn e Ian Wudtke, como primeros corredores de sus relevos, siguieron corriendo tras el cambio de testigo y completaron una media maratón. Nico quedó en el puesto 208 de 645 con un tiempo de 1 h 49 min, mientras que Alina e Ian llegaron apenas 5 minutos después, en los puestos 299 y 300.

Maxim Dyck, de 1.º de Bachillerato, cruzó la meta tras 4 h 32 min como «finalista del maratón», en el puesto 80 de 101, y el profe de M-PH, René Schulenberg, lo hizo 18 minutos después, en el puesto 89. A ambos los recibió y los ovacionó la comunidad de Steinmühlen en la meta entre grandes aplausos.

Pero no fueron solo los éxitos deportivos lo que hizo que la velada en el relevo y en el estadio de la universidad fuera tan especial. Fue la experiencia compartida que vivieron los 37 corredores y corredoras. Alumnos y alumnas, educadores y educadoras del internado, profesores y uno de los dos directores estaban en la línea de salida animando a todos los que llevaban la camiseta de Steinmühle, recibían ánimos a su vez, comparaban sus tiempos, se alegraron por los demás y pasaron una velada estupenda en buena compañía. Una vez más quedó claro: Steinmühle es una comunidad que te apoya.