Unos sonidos tan limpios que dan ganas de imitarlos

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Concierto benéfico con la Banda Militar de Kassel y una «banda de taller» formada por alumnos de distintos colegios

Los preparativos llevaban ya tres años en marcha, pero debido a la pandemia surgieron una y otra vez obstáculos para celebrar el concierto benéfico con la Banda Militar de Kassel en la Steinmühle. La actuación, en una preciosa tarde de verano en el foro de la escuela, compensó por fin a los músicos de la única orquesta militar de Hesse por toda esa espera, pero no solo a ellos, sino también a la banda de la Steinmühle, que actuó junto a ellos. En un taller de un día celebrado antes del evento, ambos grupos ensayaron juntos y mostraron el resultado. El público se quedó boquiabierto y aplaudió el excelente resultado de las piezas que habían ensayado juntos en tan poco tiempo.

Los entendidos en música saben que en el concierto de la banda militar, formada por 50 músicos, los sonidos cristalinos son la tónica habitual. Aquí tocan músicos profesionales de gran nivel. ¡Conseguir una colaboración con el colegio, por breve que sea, puede suponer una motivación enorme para tus propios alumnos! Por eso, en la «banda del taller» no solo tocaron alumnos y alumnas de Steinmühlen. Aproximadamente la mitad eran jóvenes músicos de otros colegios de Marburgo que aprovecharon la oportunidad de intercambiar experiencias instrumentales: alumnos y alumnas de la Elisabethschule, la Freie Waldorfschule, el Gymnasium Philippinum, la Martin-Luther-Schule y la Edertalschule de Frankenberg. El profesor de la escuela de música Stephan Reissig y el teniente coronel Tobias Terhardt se encargaron de dirigir al grupo mixto. El público reconoció la armoniosa colaboración entre ambas bandas con un aplauso entusiasta.

A continuación, las indicaciones del director se dirigieron exclusivamente a la banda militar, cuyos conjuntos de cámara tocaron esa noche. El Steinmühlenforum contó con unos 100 asistentes, que aplaudieron con una vehemencia que habría hecho pensar que había el doble de público. Ovaciones de pie para las piezas interpretadas con eufonio y trompeta, con clarinete, piano y otros instrumentos. Y, por supuesto, bises. Interpretaciones que abarcaron desde el pop hasta la música clásica, desde Michael Jackson hasta Frank Sinatra, desde el gospel hasta el jazz.

Además de la actuación conjunta de varios colegios de Marburgo y la inspiración musical que aportaron los músicos profesionales, también se hizo realidad el tercer objetivo de la velada, que ya se reflejaba en el título del evento: un concierto benéfico. Esta iniciativa también tuvo un resultado positivo. Con el dinero de las entradas se recaudaron más de 2.000 euros. La mitad del dinero se destinará a los familiares y seres queridos de los soldados fallecidos y heridos a través de una asociación de apoyo de Stadtallendorf, y la otra mitad, a la sección juvenil de la escuela de música de Marburgo. De esta forma, se apoya a las nuevas generaciones de instrumentistas de viento.

«Nos alegra que nuestro concierto benéfico haya sido un éxito en varios sentidos», explicó Gisela Falk, actual presidenta del Club Rotario de Marburgo, organizador del evento. Björn Gemmer, director del colegio y también socio del Rotary, ya se imagina que se pueda repetir el concierto con el mismo formato.