La diplomacia de cerca: un juego de simulación puso a prueba a los alumnos de 13.º curso

, ,

¿Por qué los conflictos internacionales no se pueden resolver simplemente en la mesa de negociaciones? Los alumnos de 13.º curso del instituto Steinmühle volvieron a plantearse esta pregunta. Tras el exitoso estreno de hace dos años, la colaboración con la Universidad Philipps de Marburgo volvió a poner de manifiesto este año lo exigentes que son realmente las negociaciones diplomáticas. El evento contó con la colaboración fundamental del investigador en conflictos, el Dr. Stéphane Voell, que dirigió la simulación y guió a los participantes a lo largo de este exigente juego de simulación.

 

En primer lugar, charlas informales

Durante el evento, los alumnos y alumnas se metieron en la piel de delegados de distintos Estados ficticios. Con intereses, objetivos políticos y reivindicaciones territoriales diferentes, empezaron por mantener conversaciones informales antes de sentarse en una mesa redonda para intentar encontrar una solución conjunta al conflicto. Para que la simulación tuviera un carácter lo más auténtico y oficial posible, se pidió a los participantes que se trataran de «usted» durante las negociaciones. Pronto quedó claro lo difícil que es negociar compromisos cuando chocan los intereses nacionales, las dependencias económicas y las consideraciones de seguridad.

 

En medio de la tensión entre intereses opuestos

No todas las delegaciones se mostraron dispuestas a llegar a un acuerdo. Algunas defendieron sus posturas con firmeza, otras buscaron el diálogo: una tensión que marcó de forma decisiva el desarrollo de las negociaciones. Los participantes pudieron comprobar de primera mano lo complicada que puede ser la diplomacia internacional y por qué incluso las propuestas bienintencionadas suelen fracasar ante intereses contrapuestos.

 

Una visión más clara de los conflictos reales

En la ronda de reflexión final, muchos alumnos y alumnas contaron lo intensamente que habían vivido sus respectivos papeles. Términos como «frustrante» o «complicado» se repitieron varias veces, pero al mismo tiempo quedó claro que precisamente esas experiencias les habían ayudado a ver con más claridad los conflictos políticos reales. Junto con Stéphane Voell, analizamos las dinámicas de las negociaciones y, finalmente, desvelamos el trasfondo de la simulación: el escenario desarrollado se basaba, en líneas generales, en el conflicto de Transnistria entre la República de Moldavia y la autoproclamada República de Transnistria, con la participación de Rusia.

 

La colaboración con la universidad se hace realidad

Para Bernd Hülsbeck, profesor de la asignatura y responsable del área de ciencias sociales del departamento de Política y Economía, este evento es un ejemplo perfecto de la estrecha colaboración entre el instituto y la universidad. De esta forma, los alumnos pueden experimentar de primera mano la larga colaboración con la Universidad Philipps de Marburgo. Al mismo tiempo, el juego de simulación aporta una perspectiva práctica a las clases de 13.º curso, en las que ahora mismo se está tratando el tema de las relaciones internacionales.

 

Perspectivas profesionales muy variadas

El grado en Estudios sobre la Paz y los Conflictos de la Universidad de Marburgo ofrece a los titulados y tituladas un montón de oportunidades profesionales, entre otras cosas en organizaciones internacionales como las Naciones Unidas o en el análisis y la gestión científica de conflictos internacionales. La nueva edición de la simulación ha demostrado de forma impresionante lo complejos que son los procesos de paz y lo importantes que siguen siendo el diálogo, la habilidad para negociar y el entendimiento mutuo a la hora de alcanzar soluciones viables.

(Angela Heinemann)