«Jugend Forscht»: nuestro viaje a Kassel
¡Lo hemos conseguido! Nosotras, Maya Fischer, Marlene Wagner y Anna-Lena Griesler, salimos orgullosas de dos días de competición emocionantes.
El viernes a las 8 de la mañana nos dijimos: «¡Nos vamos a Kassel!». Juntos con nuestra tutora, la Sra. Töhl, salimos desde Steinmühle. Al llegar a la Universidad de Kassel, nos recibieron muy bien y nos pusimos enseguida a montar nuestro stand. Tras unas breves palabras de bienvenida por parte de la directora del concurso, Eva Kretzer, y del anfitrión, el profesor Axel Bangert, tuvimos nuestra primera entrevista con el jurado y, a continuación, una sesión de fotos. No fue nada fácil contentar al fotógrafo, pero el resultado ha quedado genial (ver más abajo). El simpático jurado se mostró muy interesado y nos hizo algunas preguntas interesantes sobre nuestro tema: «Adhesivos de la naturaleza». El segundo equipo del jurado profundizó aún más en la química de los adhesivos.
A todos nos gustó mucho la comida que tomamos después y pudimos charlar animadamente, por ejemplo, sobre los diferentes colores de las botellas de cristal.
Después de la pausa para comer, tuvimos un rato para echar un vistazo a los otros proyectos y jugar a juegos como el Jenga o el «Mogelmotte». Cuando se acabó ese rato, empezamos a hacer conjeturas sobre lo que pasaría en el siguiente taller. Nos equivocamos al pensar que sería un taller de percusión. El taller de malabares (así que nos equivocamos por completo) nos ofreció muchas oportunidades para conocer mejor a los demás participantes. Al final, nos dieron pizza y, después, nos fuimos todos contentos al albergue juvenil, donde nos atiborramos de dulces.
Día 2: Al volver a la uni, volvimos a montar nuestro stand y, tras otra charla, nos fuimos directamente a la pausa para comer. Después de comer, el público ya pudo admirar los distintos proyectos y hacer preguntas sobre cada tema. La entrega de premios, presentada por el periodista científico Sascha Ott, fue muy divertida para todos y, sobre todo, nos reímos un montón con los experimentos. Justo antes de que la cosa se pusiera seria para todos los alumnos y alumnas, el Steinmühle recibió por sorpresa el premio escolar de la Fundación Hopp (2500 euros). Cuando llegó el turno del departamento de Química, en tercer lugar, «solo» nos dieron el premio especial de materiales y sustancias. Poco antes de terminar, después de que los técnicos recibieran sus premios, se entregaron cuatro premios especiales y nosotros estábamos entre los ganadores: nos galardonaron con el premio regional al mejor proyecto interdisciplinar.
Después del café y la tarta de despedida, volvimos a Steinmühle cansados, agotados y felices. Para todos nosotros, esos dos días fueron una experiencia muy variada y emocionante.
Anna-Lena Griesler (6.º C)















