Electrónica y programación en las asignaturas optativas

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En el marco de las clases optativas (WU), este curso se ha ampliado la oferta en el ámbito de la tecnología y la informática. Los alumnos de los cursos 8.º y 9.º tuvieron la oportunidad de llevar a cabo proyectos de electrónica por su cuenta con la ayuda de microcontroladores Arduino. Arduino, según explica Malte Klimczak, el profe responsable, en su informe, es una plataforma de prototipado electrónico de código abierto que ofrece hardware y software flexibles y fáciles de usar. La usan sobre todo artistas, diseñadores, inventores y aficionados al bricolaje para hacer realidad sus ideas creativas.

Al microcontrolador se le pueden conectar distintos sensores (por ejemplo, de temperatura, movimiento, luminosidad, etc.), así como LED, motores, pulsadores y pantallas. Cada componente se controla mediante una programación sencilla. De esta forma, se crean en poco tiempo pequeños objetos interactivos. Entre otras cosas, los alumnos han construido un pequeño robot que sigue la luz de una linterna, un coche controlado por Bluetooth y un smartphone, o un termómetro digital. Además, un grupo de alumnos desarrolló por su cuenta un sistema de control del motor para un avión a escala teledirigido.

 

Se entrena el pensamiento analítico

No solo se trataba de programar los microcontroladores, sino también de montar los circuitos electrónicos de forma práctica. En concreto, se pueden desarrollar habilidades en el ámbito técnico y adquirir competencias en informática y programación. Se entrena el pensamiento lógico y analítico y se aplica en situaciones prácticas. Esta actividad se suma a las clases de Física y de proyectos, y supone un complemento muy útil.

El semestre terminó con una visita al llamado «Robotikum» de la Universidad Philipps de Marburgo, en las instalaciones del colegio Adolf-Reichwein. Durante el taller de tres días, los alumnos tuvieron la oportunidad de probar robots humanoides del modelo NAO. Estos robots pueden caminar, hablar e interactuar con quien tienen delante. Una inteligencia artificial hace posible todas estas interacciones.

Durante las prácticas, los alumnos tuvieron la oportunidad de desarrollar y probar diálogos, movimientos y reconocimiento facial con los robots. El objetivo no era solo familiarizarse con los robots y entender cómo funcionan, sino también mejorar su propio pensamiento algorítmico, que tiene una importancia especial en el mundo digital actual.