A por la vida con las prácticas sociales de 8.º curso

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Salir del mundo escolar y adentrarse en la vida real: en las prácticas sociales de Steinmühle, los jóvenes de 8.º curso tienen la oportunidad de conocer de primera mano diferentes ámbitos. Los alumnos siempre sacan mucha experiencia de lo que hacen en los lugares de prácticas que eligen libremente, cuenta la profesora especializada, la Dra. Claudia Röder.

 

Una visión general de cómo se concede el asilo

Fabian Preis estuvo en la oficina del Job Center de Marburgo. Allí pudo ver cómo se desarrollan las primeras entrevistas en las que las personas necesitadas solicitan ayudas económicas y asistió a visitas sobre el terreno en las que se decidía si se concedían prestaciones en especie. Además, Fabian recibió información general sobre la concesión del asilo y sobre el «Team for you». Allí se hablan de nuevas perspectivas, como la formación profesional, la preparación para las entrevistas de trabajo y los cursos de idiomas. El estudiante también pudo conocer de primera mano cómo funciona la búsqueda de familias de acogida y estableció contacto con el Consejo Familiar, donde se decide qué tipo de apoyo reciben las familias.

 

En el punto de encuentro para veteranos de guerra

Toby Miller se fue al otro lado del mundo para hacer unas prácticas sociales. Estuvo en Adelaida (Australia), en el «Willo’s Men’s Shed», un lugar de encuentro para veteranos de guerra. Allí se trabaja para apoyar la salud mental de los hombres, con financiación del Estado. En este lugar se reúnen hombres mayores para combatir la soledad y tener algo en lo que ocuparse.
Si te lo piden, aquí se hacen trabajos en madera y forja, que luego se donan, por ejemplo, a guarderías: estructuras para trepar, casas en los árboles y, a veces, también proyectos musicales. La participación es voluntaria. A veces también es simplemente un lugar donde ir a comer, beber y charlar.
A Toby le encantaría que esto también existiera en Alemania, para que las personas mayores tuvieran un lugar al que acudir.

 

Ayuda a través del «medio caballo»

Jana Nolte estuvo en el programa de equitación terapéutica de la asociación St. Elisabeth. Allí se ayuda a personas con discapacidad a través del caballo.
Las discapacidades pueden ser muy diversas, por ejemplo, trastornos alimentarios, trastornos de conducta o TDAH.
El caballo es como un «espejo» para el cuerpo. Ayuda a relajarse, porque los niños pueden sentirse libres. Los caballos refuerzan la confianza en uno mismo, la autoestima y la capacidad de trabajar en equipo. Jana pudo observar que muchos niños llegaban tristes, pero todos se bajaban del caballo felices.
Jana ha reflexionado sobre cómo han mejorado sus habilidades sociales. Ha aprendido que tiene que acercarse a los niños para poder ayudarles.

 

En el bosque hay más tranquilidad y equilibrio

Anni Deucker hizo sus prácticas sociales en la guardería Stadtwald. Allí hay muchos niños en proceso de integración y el ambiente es muy multicultural.
Había un montón de juegos lingüísticos y se cantaba mucho para reforzar el lenguaje.
Las jornadas consistían en desayunar juntos, el círculo matutino, visitas a la biblioteca, gimnasia, manualidades y repostería.
También había proyectos en el bosque, y ahí se notaba que los niños estaban mucho más tranquilos y equilibrados, y se peleaban menos.
Durante sus prácticas, Anni ha aprendido a tener paciencia.