De las inversiones y las obligaciones de los inquilinos: el «Día del Futuro» complementa lo que se aprende en el colegio
El Steinmühle fue el primer instituto de Marburgo en acoger la llamada «Jornada del Futuro». El objetivo de la entidad organizadora, la «Iniciativa para la Educación Económica de los Jóvenes» de Kassel, es enseñar a los alumnos de bachillerato habilidades relacionadas con las finanzas, la vivienda, los impuestos y el seguro médico.
Estas cuatro áreas no se tratan en profundidad en las clases de los institutos, para disgusto de muchos alumnos y alumnas que, aunque salen del colegio con muchos conocimientos académicos, no saben nada de contratos de alquiler ni de inversiones. La Iniciativa de Kassel, una asociación sin ánimo de lucro cuyos miembros activos aún no han dejado atrás hace mucho el día a día del colegio, se centra precisamente en esto. Desde enero de 2019, estos jóvenes han celebrado su «Día del Futuro» varias docenas de veces en distintos colegios de toda Alemania. Desde que el Handelsblatt se hizo eco de la noticia, el evento se ha convertido prácticamente en un éxito seguro.
Ponentes de la región
Los conocimientos sobre finanzas, vivienda, impuestos y seguro médico los imparten, en todos los casos, expertos de la región. La asociación contrata a los ponentes, que tienen la obligación de abstenerse de hacer publicidad de su empresa. Para garantizarlo, la asociación elabora de antemano los contenidos junto con los respectivos expertos.
En el Steinmühle intervinieron representantes de una entidad financiera, una agencia inmobiliaria, una aseguradora médica y un asesor fiscal. Al terminar el evento, se repartieron cuestionarios de opinión entre los alumnos. Estos cuestionarios dieron una idea general de qué temas habían explicado especialmente bien los expertos.
La iniciativa viene de Kassel
Ben Göbel estudia Ciencias Económicas en Kassel y se encargó de coordinar el «Zukunftstag» en la Steinmühle junto con Anna Proetel. Ella estudia Sociología y Ciencias Políticas y, al igual que Ben, forma parte de la asociación organizadora. Junto con otros seis compañeros y una red de voluntarios, trabajan de forma desinteresada; al principio estuvieron en Marburgo y, poco después, prácticamente al mismo tiempo, en Múnich, Berlín y Gießen. La organización y la logística cuentan con el apoyo financiero de varias fundaciones. El Ministerio de Cultura de Hesse también está entre los patrocinadores. No ve la iniciativa como una competencia para el colegio, sino como un complemento.












