Fiesta de otoño «entre bastidores»

Con temperaturas propias de finales de verano, el recinto de Steinmühle volvió a atraer a un montón de visitantes. Para la comunidad del internado, la fiesta de otoño ya había empezado unos días antes. Llenos de ilusión, preparamos el recinto y la fiesta para recibir a nuestros visitantes. Como cada año, lo más destacado fue la tradicional elaboración de pasteles. Cada alumno se puso manos a la obra y horneó un pastel. Para algunos era el primero que hacían en su vida, pero los resultados fueron más que dignos.

El día de la fiesta de otoño se nos podía ver por todo el recinto. Las residentes de la Hessenhaus pasaron la tarde vendiendo en el puesto de pasteles, los chicos de la sede principal agasajaron a los invitados con comida a la parrilla y los residentes de Mühle y Westfalenhaus se encargaron de que todo fuera sobre ruedas en los puntos de devolución de vajilla.

Terminamos la velada con nuestros invitados tomando unas copas al atardecer. Cada año nos hace especial ilusión volver a ver a nuestros antiguos compañeros de piso y poder recordar juntos viejos tiempos. Es genial ver que a todos les gusta volver y que disfrutaron mucho del tiempo que pasamos juntos.

Siguiendo el lema «muchas manos, trabajo rápido», el domingo nos pusimos manos a la obra para limpiar lo que había quedado del día anterior. Como cada año, la época de la fiesta de otoño se caracteriza para nosotros por el espíritu de comunidad, la convivencia y, sobre todo, la alegría compartida. ¡Damos las gracias a todos los que habéis echado una mano con tanta energía y ya estamos deseando que llegue la próxima fiesta de otoño!