«El gran revoloteo»: el club de cocina se atreve con los saltamontes
El 26 de abril de 2016 nos atrevimos con algo exótico. A petición de un alumno, preparamos saltamontes a la sartén. Tras una breve búsqueda sobre cómo se preparan estos insectos, los compramos por internet. Para prepararlas, nos decantamos por la variante con sésamo y chile, salteadas en aceite de oliva; esta opción nos pareció fácil de preparar y, a la vez, prometedora en cuanto al sabor. El gran momento no se hizo esperar. Al principio nos costó un poco dar el paso. Pero sin pensarlo mucho, ya le dimos el primer mordisco a un saltamontes. La sorpresa fue mayúscula. El sabor estaba a medio camino entre las patatas fritas y el pollo, todo ello envuelto en una piel crujiente. El experimento culinario fue todo un éxito. Después cenamos pizza, también con la variante de «langosta». Veredicto: muy rico, pero no hace falta comerlo siempre.








