Actor y embajador: David Bennent vino con una doble función

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«Los más mayores se acordarán»…una frase hecha que aquí es casi imposible de evitar: con doce años, David Bennent, nacido en 1966 e hijo de una familia de actores suizos, interpretó a Oskar Matzerath en la adaptación cinematográfica de «El tambor de hojalata», de Günter Grass. Una película de gran éxito que llenó las salas de cine a partir de 1979 y que tenía fama de contar con un reparto ideal bajo la dirección de Volker Schlöndorff. En esa película, Bennent, en su papel de niño, se rebelaba contra el mundo de los adultos de finales de los años veinte en Danzig. Hoy, Bennent es embajador de la organización internacional de ayuda a la infancia «terre des hommes»; vino a Marburgo en calidad de tal para dar una lectura y, después, se pasó por la Steinmühle.

Un actor con mucha experiencia, con una mirada crítica hacia la sociedad y que tiene en cuenta el punto de vista de los jóvenes: el curso DS 11 de la profesora de Steinmühlen, Ines Vielhaben, no podría haber deseado un instructor mejor para un taller breve. Gracias al contacto de la profesora de Arte y DS con Gisela Glatzl, una de las activistas de terre des hommes Marburg, se organizó la visita de esta invitada tan destacada. «Nos gustaría que no hubiera nadie mirando», explicó Bennent, expresando su deseo de que no hubiera observadores en la sala durante el taller. Después, este magnífico actor —aunque solo mida 1,55 metros— respondió a todo tipo de preguntas.

Bennent no tiene mucha experiencia personal con el colegio. «Mis padres se oponían», cuenta este suizo, y añade que su madre les daba clase a él y a su hermana en casa. El objetivo era fomentar el pensamiento libre y la concentración en uno mismo. Los exámenes y los miedos debían quedarse al margen.

De ninguna manera «centrarse en uno mismo» lo convirtió en una persona egocéntrica. Al contrario, a Bennent ya le preocupaba desde hacía tiempo el destino de los niños. El actor lleva unos 20 años vinculado a «terre des hommes» y, desde 2019, es embajador de esta organización de ayuda a la infancia. «¿Qué nos espera? Tenemos que asumir nuestra responsabilidad», afirma.

 

«Cada uno puede marcar la diferencia»

David Bennent se centra especialmente en la industria textil. «Por muchos artículos pagamos un precio tan bajo que no está bien». El actor denuncia la situación, entre otros lugares, en Bangladés y la India, donde los niños tienen que trabajar en condiciones terribles. Si cada uno se parara a pensar un poco de dónde vienen los textiles y estuviera dispuesto a ajustar un poco sus hábitos de compra, ya se habría avanzado mucho.

Bennent quiere dejar claro que es un error pensar que, como individuo, no puedes hacer nada. Para ello, puso como ejemplo una gran empresa de bebidas y alimentación que, tras darse a conocer su política sobre el agua potable, sufrió una caída del 20 % en algunas partes del mundo en el transcurso de tres años. Bennent comenta al respecto: «La suma de todos esos comportamientos sí que tiene repercusiones. Eso se ve claramente».

Bennent se dirigió a los alumnos y alumnas: «Cada uno de vosotros es importante». Y a ellos les gustaron tanto sus palabras que se hicieron varios selfies con el actor, que ahora vive en Berlín. Al parecer, que un invitado de la Steinmühle resulte interesante para los jóvenes no tiene por qué depender en absoluto de su edad. Y la conciencia de los problemas, como pudimos aprender, tampoco.