El taller de teatro de los alumnos de 7.º curso nos ofreció un espectáculo genial
Probablemente nunca antes el público se había reído tan a carcajadas en una representación del taller de teatro de 7.º, y eso durante toda la noche. En el Forum, que estaba a rebosar, reinó un buen ambiente sin interrupción, y el público aplaudió sin parar de una escena a otra. – La mejor señal de que los alumnos, los profesores y los actores profesionales que ayudaron en la dirección lo han hecho todo a la perfección.
Las clases 7b, 7c y 7a representaron sus obras en el escenario exactamente en ese orden. «Sospecha errónea» era el título de la obra que la clase 7b había ensayado bajo la dirección de Ines Vielhaben y Daniel Sempf. De una forma genial, el joven grupo logró convertir un tema de actualidad y bastante serio en una obra de teatro entretenida: se había producido un asesinato durante una manifestación de los partidarios de una Europa unida contra los defensores de Alemania. Con gran expresividad, mucho ingenio y evidente diversión, lograron presentar el caso y su resolución de tal manera que el humor del público, en su mayoría adulto, quedó perfectamente captado a pesar de que el trasfondo del asunto no fuera precisamente divertido.
«Una vez y nunca más» era el título de la obra de la clase 7c, que había llegado a estar lista para el escenario bajo la dirección de Lisa Braun y Michael Pietsch. La obra trataba sobre los obstáculos que una pareja que llevaba muchos años junta tuvo que superar durante los preparativos de su boda. Casi todo salió mal, nadie hacía su trabajo con el cuidado necesario… y lo que quedó fue una novia bastante estresada, cuyos nervios se iban agotando con cada contratiempo. Como es lógico, quien sufre el percance no tiene que preocuparse por las burlas: la hilaridad del público crecía a la misma medida. Una actuación genial de la clase 7c, que se llevó un gran aplauso.
La actividad que Melisande Lauginiger y Michael Köckritz habían preparado con la clase 7.º A reflejaba escenas de una vida familiar «real». Tres familias, ya de por sí bastante diferentes entre sí y con sus propios conflictos internos, se encuentran en el centro de terapia familiar. Allí descubren que en otros sitios tampoco todo va sobre ruedas e incluso entablan contactos personales, para acabar planteándose la pregunta común de si el psiquiatra del centro de terapia no será, por casualidad, el más loco de todos. La pregunta «Eh, ¿esto es el bar?» fue la salida que todos intuían del caos… y, al mismo tiempo, el título de la obra.
El público salió del Steinmühlenforum tras las tres representaciones visiblemente entretenido y de buen humor. Esa noche quedó claro, una vez más, que en lo que al teatro se refiere, a la Steinmühle no le puede pasar nada mejor que el gran compromiso de los compañeros del grupo, la diversión de todos los alumnos de séptimo y la orientación interpretativa que les dieron los actores profesionales Daniel Sempf, Michael Pietsch y Michael Köckritz.





























