La primera Jornada del Molino de Piedra contó con música, canciones y una buena dosis de emoción
Con música alegre y canciones, el colegio Steinmühle dio la bienvenida en el Forum a los alumnos y alumnas de las nuevas clases de quinto. Los alumnos de 6.º curso se mostraron muy animados. Hace justo un año, estas chicas y chicos estaban aquí mismo, esperando a que se les asignaran las clases. Hoy han sido ellos quienes han dado la bienvenida a los nuevos alumnos de 5.º con números de su exitoso musical del año pasado, «Götterolympiade».
El público, formado por padres y familiares, demostró una gran resistencia en la que quizá fuera la mañana más calurosa de la semana, en una sala completamente llena, y vivió con gran emoción el momento junto a sus hijos: ¿iría su mejor amiga o su mejor amigo a la misma clase? Los tutores y tutoras Nicole Hohm, Stephan Steinebach y Nina Kvachko —esta última en sustitución de Dirk Lange— mantuvieron la intriga y fueron sacando por turnos las chapas con los nombres de «sus» alumnos. Las clases 5a, 5b y 5c, ya completas y recién formadas, posaron primero todas juntas y luego por separado para el fotógrafo.
Camisetas de Steinmühlen de la asociación de apoyo
Mientras todos los invitados se servían café, bebidas frías y galletas, los nuevos alumnos de quinto de Steinmühlen se dirigieron a las aulas acompañados de sus tutores. – ¡Ya había dado comienzo la rutina diaria en el nuevo colegio! El primer día de clase se completó con la entrega de camisetas de Steinmühlen por parte de la presidenta de la asociación de padres, Jasmine Weidenbach. Ya se ha visto a más de uno o una luciendo la nueva camiseta…
El acto, organizado por Frank Wemme en su calidad de director pedagógico, lo inauguraron los directores del centro, Björn Gemmer y Bernd Holly. Habían decidido deliberadamente prescindir de largos discursos para no agotar la paciencia de los nuevos alumnos, teniendo en cuenta las altas temperaturas y lo emocionante que ya era de por sí el día. Ulrike Wilmsmeyer, Daniel Sans y Frank Wemme se encargaron, tanto en la organización como en la ejecución, de crear el ambiente musical perfecto. Como miembros de la banda de musicales y de la StoneMill Houseband, inspiraron a los alumnos y alumnas Nela Haeberle, Tom Herfert, Fynn Konnertz, Janne Schweitzer y Flûte Seifart. —Una prueba genial de que la música en Steinmühle es parte del buen ambiente desde el primer momento.























