Steinmühle ofrece un espacio complementario para vivir y crecer. Un lugar donde los jóvenes pueden tomar distancia, reorganizarse y volver a centrarse en sus propios puntos fuertes. Gracias a la estructura clara del internado, al acompañamiento pedagógico de confianza y a la estrecha integración entre la vida y el aprendizaje, surgen nuevas oportunidades de desarrollo, tanto para los jóvenes como para sus familias.
Nos consideramos socios de los padres. El desarrollo es especialmente duradero cuando el internado y la familia colaboran en un ambiente de confianza. Acompañamos, asesoramos y apoyamos, con el objetivo común de que los jóvenes puedan asumir la responsabilidad de su propia vida y forjar activamente su futuro.