Actividades extraescolares en invierno: el internado Steinmühle afronta los retos con soltura
El equilibrio entre el volumen de trabajo y las actividades de ocio es un factor clave para el éxito de los alumnos y alumnas. Por eso, el internado Steinmühle presta especial atención a ofrecer actividades pedagógicas de ocio variadas y de buena calidad. Se organiza un programa diferente dos veces al año, adaptado a las estaciones. Se trata de vivir el tiempo libre de forma consciente con los demás, ya sea a través del deporte o la formación, en lugar de pasarlo de forma aislada.
Por naturaleza, el invierno siempre ha traído consigo los mayores retos: tiempo gris, pereza, pocas opciones para salir al aire libre y, además, que anochece pronto. No hace falta decir que este año está siendo especialmente difícil. La pandemia del coronavirus y sus consecuencias suponen un obstáculo más con el que hay que lidiar.
Un concepto de éxito no es fruto de la casualidad
Aun así: una vez más, el equipo pedagógico ha conseguido organizar un programa muy variado. Tiene en cuenta los aspectos de seguridad y, aun así, deja espacio para que los alumnos experimenten la autoeficacia y crezcan. No es casualidad que el programa sea auténtico y esté hecho a medida para los alumnos del internado. Antes de nada, los educadores han comparado sus ideas y posibilidades con las necesidades de los alumnos.
Nada menos que 20 alumnos y alumnas quieren aprender a bailar
Los deseos son muy variados: se ha mencionado varias veces la idea de comprar una mesa de billar para pasar unas veladas de juegos tranquilas, y nada menos que 20 alumnos y alumnas han mostrado interés en un club de baile. Por eso, junto con un profesor de baile profesional, el equipo pedagógico ha puesto en marcha actividades de baile que cumplen con las medidas contra el coronavirus, para que podáis aprender los bailes de salón lo mejor posible.

A primera vista, crear una sala de Lego parece una idea pensada solo para los alumnos más pequeños del internado. Pero no es así, porque mientras los más pequeños dan rienda suelta a su creatividad allí durante el día, los mayores pueden usar la sala por la noche como zona de relax y, por supuesto, también les encanta dar rienda suelta a su creatividad con los Lego.
«Actividad física para todos» es el nombre de un nuevo tipo de grupo extraescolar que se está probando. Varios profesores preparan cada semana una amplia oferta de actividades que sirve a los alumnos del internado Steinmühle como una especie de catálogo del que elegir. Una de las actividades se convierte en obligatoria, mientras que las demás se pueden elegir de forma flexible, según el tiempo libre de cada uno. Si hay exámenes o te pillas enfermo, cada uno puede adaptar sus actividades como mejor le venga.
Con esta forma de oferta, el internado Steinmühle quiere adaptarse a las circunstancias de cada alumno y alumna y a las nuevas exigencias, para aprender de ello y sacar conclusiones de cara al próximo ciclo. «Estamos en una fase en la que analizamos nuestras estructuras actuales con respeto, pero también con espíritu crítico, para comprobar si este mayor grado de flexibilidad ayuda a los alumnos a organizar su semana de forma más adaptada a sus necesidades», explica Patric Hahn, responsable de las actividades pedagógicas de ocio en el internado Steinmühle.
Upcycling: dar un nuevo uso a camisetas viejas
Además de estas áreas que no aparecen en los planes de estudios, el equipo docente también recurre a actividades que ya han demostrado su eficacia dentro de la oferta de grupos extraescolares. Entre ellas se incluyen actividades clásicas como el bádminton, el fútbol, el baloncesto, el jumping fitness, el dibujo digital o el handlettering, pero también actividades de temporada como la elaboración de farolillos, paseos guiados de otoño o cafés de aprendizaje. Aunque en los deportes de equipo se haya prescindido por ahora del «partido clásico», el entrenamiento técnico y el individual ocupan un lugar destacado.
Además, sobre todo los fines de semana, los alumnos y alumnas tienen la oportunidad de ponerse a prueba en un entorno seguro y crear sus propias actividades, con el apoyo organizativo de los profesores y profesas. Un buen ejemplo es la idea de una alumna de dar un nuevo uso a camisetas viejas.
La declaración de la renta y demás: consejos para el futuro
Además de este cambio estructural, se ha incorporado un área temática totalmente nueva a la oferta de los grupos de trabajo: «Habilidades para la vida». El objetivo es dar respuesta a esas preguntas que surgen al terminar la etapa escolar, pero a las que los jóvenes, hasta ahora, a menudo solo pueden responder encogiéndose de hombros: ¿Cómo solicito plaza en la universidad? ¿Qué es la declaración de la renta y cómo la hago? ¿Cómo contrato un seguro y qué seguros necesito? «El objetivo de este grupo de trabajo es preparar a los jóvenes para la vida, más allá de su etapa en Steinmühle», explica Nils Schwandt, responsable del grupo.
La combinación de actividades que ya han tenido éxito y nuevos formatos adaptados a las circunstancias contribuye así a mejorar el bienestar de todos los que forman parte de la vida en el internado, ¡a pesar de todas las dificultades!











