Open Stage 2020: los talentos nos regalan una velada estupenda y llena de variedad
Cada año, en el evento llamado «Open Stage», queda claro que la Steinmühle no solo es un colegio de éxito, sino también una cantera de talentos. Aquí, los alumnos y alumnas de todos los cursos aprovechan la oportunidad para mostrar lo que pueden aportar en el ámbito cultural, bajo la dirección y el apoyo del departamento de Música y de otros profesores.
Así, a finales de febrero, casi 150 espectadores pudieron disfrutar de otra velada entretenida en el Forum. Como era de esperar, los alumnos más jóvenes del instituto fueron los encargados de abrir el acto. El taller de lengua de los alumnos de 5.º, dirigido por Kristina Sokoli, cautivó al público con la actuación, muy bien ensayada, de «Paso, respiración, barrido», de la novela Momo, de Michael Ende. Participaron Jana Farsch, Paul Fischer, Simon Glowacz, Annan Harnisch, Maximilian Schreyer, Summer Schulz e Ida Sommer.
A esta actuación les siguieron Carlotta Meyer (6.º curso) y Johanna Krausch (7.º curso) con la viola y el violín. Se atrevieron con piezas de Telemann y Aleksey Igudesmann, y lo hicieron muy bien. No podía faltar un toque de crítica social, que corrió a cargo de Paul Fischer (5.º) con su poema contra Lidl. También el club de teatro de 5.º, dirigido por Melisande Lauginiger, aportó una actuación que te hizo sonreír y reflexionar con «Lammkeule», interpretada por un grupo de seis alumnos y alumnas. Participaron Sabine Auer, Emilia Berger, Philipp Dubinker, Ida Kraft, Karlson Obermeyer y Louisa Röder.
El grupo «4 Notenschlüssel», formado por Nela Haeberle, alumna de 4.º de ESO, y sus tres compañeras, ofreció una actuación de flauta travesera de gran nivel. ¡La sala nunca había escuchado algo así!
Una auténtica sorpresa de la noche fue Felix Müller. Acompañado al piano por Ulrike Wilmsmeyer, este alumno de décimo curso interpretó, a pesar de estar resfriado, la canción «Caro mio ben», de Giuseppe Giordani, de tal manera que al público se le puso la piel de gallina. Este chico, que ha cursado una formación clásica en canto, participa regularmente en distintos concursos de canto.
La velada, presentada por Ulrike Wilmsmeyer, llegó a su fin con las emotivas interpretaciones de Talea Funk (11.º curso) y Evelyn Damer (12.º curso), seguidas de la actuación de Fynn Konnertz. El guitarrista «superó» con maestría, en el sentido literal de la palabra, el percance de una cuerda rota, antes de que Tom Herfert, al saxofón tenor, y Frank Wemme, al teclado, pusieran el broche final a esta velada tan lograda. Tom Herfert también empezó en el mismo sitio donde muchos niños de los primeros cursos tienen su primer contacto con el instrumento: en la clase de instrumentos de viento. Matthäus Otte, de Sound & Light, se encargó de que los merecidos participantes estuvieran en el centro de atención durante toda la velada.
(Angela Heinemann)



























