Copa de Boulder: Leon Krämer es el escalador más rápido del internado Steinmühle

El mejor escalador del internado Steinmühle se llama Leon Krämer. En la 15.ª edición de la Boulder-Cup de la Asociación Alemana de Internados, que este año se celebró en el Birklehof (Hinterzarten), este chico de 15 años quedó en segundo lugar en toda su categoría de competición, la sub-16.

Por decimoquinta vez, jóvenes escaladores y escaladoras de diferentes internados compitieron en ocho categorías por la codiciada copa itinerante, que finalmente se llevó al Ammersee el Landheim Schondorf por haber conseguido el mayor número de victorias individuales. Además del Birklehof, como organizador, también participó el castillo de Bieberstein.

14 rutas diferentes había que superar

Además de Leon Krämer, Niko Adel, Maxim Dyck, Fynn Kraft y Felix Müller, del internado Steinmühle, también tuvieron un buen rendimiento deportivo. La exalumna del internado Anna Müller, que había viajado hasta allí para el evento, también demostró sus habilidades en la escalada.

Había que superar 14 rutas diferentes y una mesa, ¡y todo ello sin cuerda ni arnés de escalada! Ahí es donde el búlder se diferencia de la escalada. Sin embargo, en el búlder, los deportistas siempre actúan a una altura desde la que se puede saltar en los rocódromos. Desde ahí, si la situación lo requiere, se puede saltar de la pared sin riesgo de lesiones.

Los deportistas del internado Steinmühle fueron acompañados a Hinterzarten por el equipo docente formado por Charlotte Fuse y Nils Zeller. También se unió a ellos un «antiguo alumno», Christian Schäfer. Todos destacaron, además de la cálida acogida y la buena organización, el ambiente tan agradable que se respiraba entre alumnos y profesores, sobre todo durante la partida nocturna de «El hombre lobo» que jugaron juntos.

Ya se nota la ilusión por la 16.ª edición de la Boulder Cup. El año que viene, el castillo de Bieberstein será la sede del torneo.

La escalada en bloque es un deporte oficialmente independiente desde los años 70 y, a partir de 2020, en Tokio, se convertirá incluso en disciplina olímpica.