Una transición suave al mundo del aprendizaje

El inicio de curso en 1.º de primaria siempre es doblemente emocionante: para los niños, claro, pero también para sus padres. Supone pasar del mundo del juego al mundo del aprendizaje, y eso suele ir acompañado de una gran preocupación por parte de los padres: ¿Se sentirá a gusto mi hijo en el nuevo entorno? ¿Se llevará bien con los demás niños? ¿Estará triste? ¿Y si le pasa algo inesperado?

Teniendo en cuenta todos estos pensamientos de los padres, la directora de la rama de Schulzweig, Janine Neckenich, preparó su emotivo discurso para la fiesta de bienvenida a los alumnos de primer curso en la escuela primaria bilingüe Steinmühle. Su compañera, Katrin Weißenborn, había elegido un relato que describe el intercambio de cartas entre una «mamá de un niño que empieza el cole» y la profesora de la clase. El texto, leído en inglés, describía la situación de una madre que se encontraba en la misma situación que los padres presentes. De esta forma tan empática, se les transmitió el mensaje: os tomamos en serio.

Una pieza musical para empezar, percusión corporal con «Una pequeña serenata nocturna» y un rap sobre el inicio del curso disiparon esos posibles pensamientos melancólicos que a veces pueden surgir cuando tu hijo o hija empieza el colegio. «Estamos deseando jugar, leer, hacer tonterías y aprender con vosotros, queridos alumnos y alumnas de primer curso», concluyó Janine Neckenich. La directora del centro también destacó la colaboración con los padres. Dijo que forma parte de la responsabilidad y la tarea especial que supone poder cuidar de los niños aquí en el colegio.