El internado Steinmühle colabora con la beca «Deutschlandstipendium»

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A través de la beca «Deutschlandstipendium», el internado Steinmühle apoya a Julia Weber, una estudiante de magisterio de 21 años. Durante una visita al campus de Steinmühle, pudo hacerse una idea de la institución que le ayuda un poco a sobrellevar económicamente el día a día de sus estudios.

Julia Weber, que vive en Lambrecht, cerca de Neustadt an der Weinstraße, estudia inglés y teología evangélica. Su objetivo: ser profesora. Las calificaciones del primer y segundo semestre, el informe de su profesora de inglés, Sonja Fielitz, y sus actividades de voluntariado —como el trabajo con jóvenes en la parroquia y las clases particulares en la Asociación para la Educación y la Integración— le proporcionaron las mejores condiciones para solicitar una beca.

Aun así, Julia no pensaba que tuviera muchas posibilidades: es bastante raro que los estudiantes de ciencias sociales o humanidades consigan una beca. «Es mucho más habitual», dice Julia, «que se las den a los de medicina y ciencias naturales».

Aun así, los responsables decidieron que Julia Weber debía estar entre los becarios. «Es genial», dice ella, y se siente valorada. «No me lo habría imaginado», comenta la joven, que vive en Cappel, cerca de Steinmühle. Está encantada con este reconocimiento.

 

Internado Steinmühle: requisitos para una buena educación y para crecer como persona

 

«Hasta que no lo hayas visto todo, te das cuenta de que es un recinto enorme». Mientras recorre el campus de Steinmühle, Julia Weber se queda impresionada. Georg Ritter, director del internado, le enseña las residencias, todas las instalaciones deportivas y los edificios escolares. Se imagina que aquí los alumnos y alumnas encuentran lo necesario no solo para una buena educación, sino también para crecer como personas: un entorno de aprendizaje cercano a la naturaleza, pedagogos cualificados, profesores comprometidos, edificios modernos o en proceso de modernización, tranquilidad y espacios para concentrarse… y, aun así, cerca de la ciudad. «Es realmente genial», dice con admiración.

Para Julia Weber, la ayuda de la beca «Deutschlandstipendium» supone 300 euros al mes. Es una beca de un año de duración. Mientras tanto, su hermano pequeño también tiene la mirada puesta en la universidad. En general, no es nada fácil para su madre, que los cría sola. Pensar en positivo y seguir tu propio camino siempre es lo mejor, dice Julia. Quiere seguir con su trabajo de voluntariado.

Julia Weber durante su visita a Steinmühle junto al director del internado, Georg Ritter (Foto: Till Buurman)

Entrega de la beca junto con la vicerrectora de la Universidad Philipps de Marburgo, la profesora Evelyn Korn (Foto: Markus Farnung)